Archivo de la etiqueta: CRECIMINETO

SEÑALES DE MALTRATO EMOCIONAL Y DEPENDENCIA

corazonEl maltrato emocional o psicológico se da en aquellas situaciones en el que el sujeto (maltratador) descalifican, humillan, discriminan, ignoran los sentimientos de aquellos que dependen de ellos en algún rol jerárquico o afectivo, subordinando distintos aspectos de su existencia que inciden en su dignidad, autoestima e integridad psíquica y moral.

Es una constante en el que las ideas, sentimientos, características de personalidad y percepciones de una persona son rebajados y despreciados hasta que llega un momento en que la víctima empieza a ver estos aspectos de sí misma como gravemente dañados o incluso ausentes. Es decir, se produce una destrucción del sentido del yo, de la identidad personal.

En el abuso físico también se produce un abuso emocional, pues los golpes implican una humillación y rebajan a la persona y suelen ir acompañados de insultos u otro tipo de abuso emocional.

Es importante que identifiques, primero si convives o cohabitas con un abusador y si es así, que identifiques si tu misma fuiste maltratada en la infancia. Un maltratador padeció abuso físico y emocional severo a lo largo de su infancia inhabilitando este sus habilidades afectivas y empáticas con otras personas. Es importante que tome ayuda profesional para poder solucionar esta repetición de conductas y patrones que muchas veces son de forma pasiva, casi imperceptibles para los que cohabitan con el ya que están familiarizados con este tipo de abuso.

Hay dos tipos de abuso emocional, el activo, manifiesta violencia verbal acompañado del abuso físico; el abuso pasivo que va disfrazado de adulaciones para luego rematar con frases humillantes, dictar culpas en la otra persona, asi como el uso del sarcasmo y la perspicacia.

Muchas veces es tan fuerte la influencia del maltratador ante la víctima que esta última llega a sentirse merecedor(a) de ser abusado(a). Permiten gritos, insultos, críticas, ridiculizaciones, sarcasmos, amenazas, así como ser víctimas de la ley del hielo, el hermetismo, al rechazo de sus muestras de cariño.

Un maltratador frecuentemente va a depositar sus fracasos en otros, alguien mas ha tenido la culpa de sus desgracias, los nombra de forma despectiva con adjetivos como el zopilote, la lagartija, la víbora, el insulso de mi hermano o de mi ex, o de mi jefe. Suelen ser muchas veces aduladores y así de repente depositar la culpa en el adulado de alguna situación que no se solucionó con éxito por lo que no están acostumbrados a asumir su responsabilidad. Esta condición deriva una sensación de resentimiento con la vida, con la familia, con la escuela, el trabajo, la sociedad misma, sus relaciones buscan con quien desquitar su frustración acumulada.

El fanfarrón, aquel que se siente superior a todos, pareciera que maneja una alta autoestima sin embargo va abusando de todos, con una actitud de poderío. Es quien determina que se hace, a donde se va y nadie, nadie es mejor que él. Siempre tiene la razón ya que conoce de todo, de libros, de lugares, de comidas, de gente y política y todos son unos ignorantes.

El emperador, este tipo de personas se sienten merecedoras de todo, muchas veces se saltan las trancas y límites, no respetan los reglamentos, suelen ser muy mal hablados en lugares poco apropiados y se justifican diciendo que “asi soy yo”. El sentido de “justicia” es su estandarte, un ejemplo sería: <como quedan horas extras no pagadas, buscarán la manera de cobrarle al jefe abusador su tiempo y habilidades.> Sus necesidades llevan prioridad sobre las de los demás.

El que usa el sarcasmo es el que trata de hacer menos el punto de vista de los otros, el sarcasmo denota grandes cantidades de ira contenida por abusos cometidos en su infancia, por lo que se desarrollan sintiéndose como inteligentes o superiores de los que conviven, mas con su pareja, suelen ser irónicos y mas tarde despectivos con las decisiones de éstos.

El celoso, aquel que no solo manifiesta de forma verbal con acusaciones a su pareja que le engaña o por lo menos está en el intento, sino que además la hace responsable de su sentir.

Las personas abusadas suelen sentirse minorizadas haciéndose preguntas como ¿Lo que hice afecto tanto? ¿Qué está pasando conmigo que hago todo mal? o le preguntan a sus conocidos ¿Tu crees que tenga razón y soy desconsiderada? O afirmaciones tales como “Soy tan torpe, soy mala al pensar eso de el” .

Una persona abusada presenta síntomas como pesadillas, pensamientos intrusivos, flasbacks, dificultad para evocar la memoria, para conciliar el sueño y para concentrarse. Asi como físicamente dolores de cabeza,  gripas constantes, gastritis o colitis.

Si te identificas como una persona abusada emocionalmente puede ser que estés teniendo una relación de codependencia emocional, que es la necesidad afectiva, ya sea de dar o recibir afecto a pesar de la situación de violencia en la que te ves inmersa. En esta codependencia hay un rol de sumiso y un rol de controlador, el primero siente la necesidad de que alguien mas necesite de él o ella al punto que  crea que el controlador  no podrá vivir  sin ella o el,  de  sus cuidados. El controlador da por sentado que el sumiso necesita de él, no hay forma de que sobreviva sin el,  ya que es el héroe que todo soluciona. El sumiso  suele idealizar al maltratador,  es por ello que la relación se puede mantener  a  través del tiempo de forma inexplicable para los que la vemos desde fuera.

Solo con ayuda profesional para trabajar la autoestima,  la autovalía  y  el autoconocimiento. Reconocerse como una persona  capaz de salir adelante e identificar el amor no como una tabla de salvación para él o los otros.

Una relación afectiva conlleva confianza, respeto, comunicación, protección, afecto, crecimiento mutuo y desarrollo.

“EL AMOR NO ES VERSE UNO AL OTRO ES MIRAR JUNTOS HACIA UNA MISMA  DIRECCION” Antoine de Saint-Exupery

¿Qué es mirar juntos hacia una misma dirección?

Es compartirse con la consigna de que la vida viene con alegría, adversidades, virtudes y defectos, que la comunicación mutua puede hacer ver las diferencias con respeto y en negociación, es conocer las preferencias de uno mismo y la de mi compañero o compañera o de los que viven conmigo, es también  tratar con afecto la integridad física de quienes amo, sin dañarlos,  saber que ambos nos cuidamos y necesitamos para un desarrollo pleno y un andar físico, moral y espiritual, juntos.

Si te estás relacionando con una persona hermética, si le cuesta contarte cosas de su vida, sus planes, sus sueños, su infancia y adolescencia, sus recuerdos, es una persona que se está conteniendo  afectivamente, por lo que le cuesta  manifestar sus afectos. Si no invierte  tiempo de calidad  con tu persona,  lo mas valioso  que tenemos  para compartir con quienes  amamos, es nuestro tiempo cuando  tenemos claras nuestras prioridades. Entusiasmo, si ves que no le entusiasma las  actividades en común  o si  denota  falta de interés en tus actividades, es una persona apática a sus necesidades mismas  y de otros. Mesquino,  es una persona mesquina con  su dinero, sus afectos  y su tiempo, si no le gusta gastar en planes, restaurantes  o entretenimiento y tu eres la que siempre  saca  el monedero.

Escucha tu voz interna y confía en ella  cuando te dice alerta, puedes estar permitiendo un abuso pasivo.

Laura Cevada

Referencia; Maltrato psicológico en la pareja, prevención y educación emocional de Macarena Blázquez Alonso y Juan Manuel Moreno Manso