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DESPUES DE UN TIEMPO

Después de un tiempo…

-Después de un tiempo aprenderás la diferencia entre dar la mano y socorrera un alma, y aprenderás que amar no significa apoyarse, y que compañía no siempre significa seguridad.gracias

-Comenzarás a aprender que los besos no son contratos, ni regalos, ni promesas; comenzarás a aceptar tus derrotas con la cabeza erguida y la mirada al frente, con la gracia de un niño y no con la tristeza de un adulto, y aprenderás a construir hoy todos tus caminos, porque el terreno de mañana es incierto para los proyectos, y el futuro tiene la costumbre de caer en el vacío.

-Después de un tiempo aprenderás que el sol quema si te expones demasiado. Aceptarás, incluso, que las personas buenas podrían herirte alguna vez y necesitarás perdonarlas.

-Aprenderás que hablar puede aliviar los dolores del alma; descubrirás que lleva años construir confianza y apenas unos segundos destruirla, y que también podrás hacer cosas de las que te arrepentirás el resto de tu vida.

-Aprenderás que las nuevas amistades continúan creciendo a pesar de las distancias, y que no importa qué es lo que tienes, sino a quien tienes en la vida, y que los buenos amigos son la familia que nos permitimos elegir.

-Aprenderás que no tenemos que cambiar de amigos si estamos dispuestos a aceptar que los amigos cambian. Te darás cuenta que puedes pasar buenos momentos con tu mejor amigo, haciendo cualquier cosa o simplemente nada, sólo por el placer de disfrutar de su compañía.

Descubrirás que muchas veces tomas a la ligera a las personas que más te importan, por eso siempre debemos decir a esas personas que las amamos, porque nunca estaremos seguros de cuándo será la última vez que las veamos.

Aprenderás que las circunstancias y el ambiente que nos rodea tienen influencia sobre nosotros, pero nosotros somos los únicos responsables de lo que hacemos.

Comenzarás a aprender que no nos debemos comparar con los demás, salvocuando queramos imitarlos para mejorar.

Descubrirás que lleva mucho tiempo llegar a ser la persona que quieres ser, y que el tiempo es corto.

Aprenderás que no importa a donde llegaste, sino a dónde te diriges y si no lo sabes… cualquier lugar sirve.

Aprenderás que si no controlas tus actos ellos te controlarán, y que ser flexible no significa ser débil o no tener personalidad, porque no importa cuán delicada y frágil sea una situación… siempre existen dos lados.

Aprenderás que héroes son las personas que hicieron lo que era necesario, enfrentando las consecuencias. Aprenderás que la paciencia requiere de mucha práctica.

Descubrirás que algunas veces, la persona que esperas que te patee cuando te caes, tal vez sea una de las pocas que te ayuden a levantarte.

Aprenderás que hay mucho más de tus padres en ti de lo que supones. Aprenderás que nunca se debe decir a un niño que sus sueños son tonterías, porque le estarías quitando la esperanza.

Aprenderás que cuando sientes rabia, tienes derecho a tenerla, pero eso no te da el derecho de ser cruel. Descubrirás que sólo porque alguien no te ama de la forma que quieres, no significa que no te ame con todo lo que puede, porque hay personas que nos aman, pero que no saben cómo demostrarlo.

No siempre es suficiente ser perdonado por alguien, algunas veces tendrás que aprender a perdonarte tú mismo.

Aprenderás que con la misma severidad con que juzgas, serás juzgado. Que no importa en cuantos pedazos tu corazón se partió, el mundo no se detiene para que lo arregles. El tiempo no es algo que pueda volver hacia atrás, por lo tanto, debes cultivar tu propio jardín y decorar tu alma, en vez de esperar a que alguien te traiga flores.

Entonces, y sólo entonces, sabrás realmente lo que puedes soportar; sabrás que eres fuerte y que podrás ir mucho más lejos de lo que pensabas cuando creías que no podías más.

Y es que realmente la vida vale cuando tienes el valor de enfrentarla.

 

WILLIAM SHAKESPEARE

ERASE HOY UNA PRINCESA

La historia HOY nos cuenta que las cosas no siempre son como creemos que parecen.

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Desde que somos niñas al menos yo me gustaba jugar a ser como princesa de cuento, y así está bien, ser princesa tiene muchas cualidades y virtudes, mas la historia nos cuenta también que tiene muchas cargas y responsabilidades.

Poseer virtudes y cualidades es necesario para quien tiene responsabilidades y obligaciones,  no hay manera de eludirlas, es por ello que en el proceso llamado vida nos vamos habilitando con tales herramientas para “el buen desempeño del reino”.

¿Cuántos sacrificios no lleva a cabo una reina y toda su corte por pertenecer? Ya sea lo que dicta el protocolo, por que así lo dice el rey y/o la iglesia, o mejor dicho quienes tienen el control de las masas, de su vida y hasta de sus pensamientos.

Lo que dice la historia: A las princesas no se les permitía ser espontáneas, ni reír a carcajadas, ni ser cariñosas, no podían expresar sus opiniones por iniciativa propia, se les pedía ser fuertes en tiempos de guerra y sequía, dar hijos varones era su obligación y ya no hablemos de los deberes maritales, asumir querer sentir placer era sinónimo de histerismo.

En recientes días he estado leyendo “La princesa viuda”  de Jean Plaidy nos habla de  la historia de Catalina de Aragón casada con el príncipe Arturo, primogénito de Enrique VII fundador de la dinastía Tudor en Inglaterra.

La princesa de 15 años viaja desde su tierra España donde se casó por poder con el príncipe Arturo, sin que estos se hayan visto una sola vez, todo estaba arreglado por los reyes Felipe y Enrique. Su hijo mayor se casaría con la hija de un rey con basto reino y una gran dote y su segundo hijo Enrique se uniría al iglesia para ser proclamado Obispo, de esta forma darle continuidad al reino y poderío.

Esta historia me atrapó desde el principio por la descripción tan detallada de la importancia de los roles de la reina y princesas en la vida de un hombre, siendo rey (o en la actualidad, sea rey de su casa, ósea su propio reino). Pocas veces sus puntos de vista eran tomados en cuenta pero cuando eran consultadas su opinión debía ser meditada antes de ser pronunciada para que no pareciera una intromisión imprudente de su parte. (cosa que yo  podría aplicar, meditar mi opinión)

La capacidad de visión de una mujer ya sea princesa o campesina la mayoría de las veces enriquece la del hombre, no porque sea cuestión de género, mas bien veo que es cuestión de apertura a la retroalimentación de quien comparte un proyecto de vida.

Si bien es cierto que las mujeres vemos con diferentes perspectivas y tonalidades las situaciones, los varones también nos enriquecen con sus puntos de vista ya que perciben y sienten desde otra mirada. Tal vez una impuesta, tal vez la suya propia construida.

La historia también nos comenta que un príncipe “azul” tiene mas cargas que las mismas libertades que la riqueza les pueda dar.  Los príncipes no tenían poder de elección, el futuro les era impuesto por todo el consejo parlamentario del rey, por el mismo bien del reino y su corte, conservar el poder era la encomienda para su supervivencia, tal vez por ello no se les permitía mostrar debilidad lo que es igual a no manifestar sus sentimientos, cualquier signo de vulnerabilidad podría ser usado en su contra y enfrentar grandes pérdidas.¿ Cuántos chavos que hoy tienen 40 años vivieron esto a sus 15 o 17?

En la mayoría de las historias, el arquetipo de un Rey es alguien poderoso, benefactor pero con rigidez, serio, muy duro en sus decisiones, lleva todo el reino sobre sus hombros. Mismo arquetipo de los esposos.

Los roles tal vez hoy sigan siendo los mismos, y así está bien, creo que lo que ha estado cambiando o evolucionando es su aplicación en el matrimonio. Si aun no ha evolucionado es necesario   hacerlo. Una relación es un toma y daca, es una constante negociación para mantenerlo en condiciones óptimas para ambas partes. Como si fuera al GYM.

Si bien es cierto algunas de las mujeres seguirán soñando con ser la princesa del cuento, femenina, delicada y con la fuerza de una mujer. Hoy, nuestras Blanca Nieves de la infancia son mujeres de iniciativa y enriquecedoras de la vida de su compañero quien también aunque vulnerable al cambio se sobrepone de las patadas de Sansón y la vida misma.

En conclusión mis queridas princesas ….La plenitud es de los valientes, me refiero a la vida plena, en tiempos de reyes y cruzadas había guerras y luchas, también había jardines y lagos para disfrutar, es saber combinar ambas, estamos habilitados por igual, las abolladuras en la armadura y los zarcillos mallugados lo demuestran.

Querer Ser princesa está bastante bien, sentirte mujer, princesa y plebeya es maravilloso, contribuir al reino es bendición.

 

con cariño

Laura Cevada  15-07-16

 

Referencias Bibliográficas y de contexto

La princesa viuda: [Las reinas Tudor 01] – Jean Plaidy 

Ana Bolena  https://es.wikipedia.org/wiki/Ana_Bolena

Orgullo y prejuicio  de Jane Austen