El valor del reconocimiento

enero 10, 2014

Un hombre llega visitar al maestro: “Maestro, tengo problemas en mi casa. Llego y mi hijo no ha hecho la tarea. Y mi esposa, no es para sentarse con el a dirigirle la tarea. Y lo peor es que tan pronto se lo digo, en lugar de hacer algo, comenzamos a discutir. Nos gritamos. No entiendo. llego bien a la casa, y todo termina en pleito. Que puedo hacer ?”
En verdad quieres resolver la situación ? le pregunta el maestro.

Si.
Bien, vas a ir a tu casa. Y por diez días seguidos, vas a reconocerle en persona tres cosas directamente a tu esposa, y tres cosas a tu hijo.
Y sobre el problema ?
No vas a decir nada. Simplemente vas a reconocerle tres cosas a tu esposa, y tres cosas a tu hijo.
Y asegurate de observarles con atención para que puedas detectar esas tres cosas.
A los diez días regresa el hombre con el maestro.
Cómo te fue?
“No se que pasó, pero tanto mi esposa como mi hijo cambiaron de la noche a la mañana. Mi esposa me recibe cuando llego, me da de comer, me pregunta por mi día. Y mi hijo, me comparte con gusto las cosas que hace en la escuela.”
“Y tu, te diste cuenta de algo ? “, le pregunta el maestro.
“Al principio batallé, pues el orgullo me hacía repetirme a mi mismo que yo tenía razón. Que él era desobligado, y ella le dejaba ser irresponsable.
Luego, comencé a ver lo que se preocupa mi esposa por mi. Y cómo me procura cuando llego cansado del trabajo. Veo como mantiene la casa limpia. Y cómo mi hijo trabaja duro pero batalla para entender algunas cosas.
Conforme pasaron los días, me sentí mas en familia. Dejamos de discutir, y comenzamos a disfrutar el tiempo juntos.
Y ayer, casi lloro. Mi hijo me pidió que le ayudara en una tarea que no podía resolver.  “
Al detenernos un momento para agradecer y reconocer a nuestra pareja, a nuestros hijos, y a nuestros colegas, entramos en un espacio que nos permite observar y apreciar todos aquellos pequeños y grandes detalles que consciente e inconscientemente hacen por nosotros. Eso nos hace sentirnos significantes, apreciados, y queridos.
Sergio Sedas Gersey, PhD.

El amor une, porque es libre

septiembre 27, 2013

mi y mi“Para que nosotros mismos seamos libres, debemos dar libertad a los demás

La meta última de la humanidad es la perfección, y para alcanzar ese estado el hombre debe aprender a caminar ileso por entre las diferentes experiencias de la vida. Debe enfrentarse a todos los obstáculos y tentaciones sin permitir ser apartado de su camino. Si lo consigue, se verá libre de todas las dificultades, injusticias y padecimientos de la vida. Esa persona ha almacenado en su alma el amor perfecto, la sabiduría, el valor, la tolerancia y la comprensión que son el resultado de saber y ver todo, ya que el maestro perfecto es aquel que ha vivido todas las experiencias.

Nosotros podemos hacer de ese viaje por la vida una breve y satisfactoria experiencia cuando re conocemos que la libertad de servidumbre sólo se consigue si damos libertad a los demás. Seremos libres cuando demos libertad a los demás, ya que sólo podemos aprender a través de nuestro  ejemplo, es decir, dando libertad a todas aquellas personas que tienen que ver con nosotros. Cuando demos libertad y respeto a cada ser vivo y a todos los que están a nuestro alrededor, entonces seremos nosotros libres. Si comprobamos que no intentamos controlar o manejar la vida del otro hasta en el más mínimo detalle, entonces nos daremos cuenta de que la intromisión ha desaparecido de nuestras vidas, no es una tarea  fácil,  porque son precisamente aquellas personas a las que tenemos maniatadas las que nos esclavizan. Érase una vez un hombre que estaba tan aferrado a sus propiedades que no pudo aceptar un regalo de Dios.

Nos podemos liberar fácilmente del dominio de los otros concediéndoles, primero, una libertad total y, segundo, negándonos suavemente a permitir ser dominados por ellos. Lord Nelson fue muy sabio cuando en una ocasión miró a través del telescopio con su ojo ciego. Sin obligación, sin oposición, sin odio y sin enemistad. Nuestros contrincantes son nuestros amigos, hacen que el juego merezca la pena, y al final del mismo todos deberíamos darnos la mano.

No sería lógico esperar que los otros hagan lo que queremos. Sus ideas son correctas, y aunque sus caminos discurran en una dirección diferente al nuestro, nuestra meta es la misma al final del camino. Comprobamos que no hacemos justicia a nuestros deseos si forzamos a los otros a que tengan los mismos.

Nos podemos comparar con una revista que es distribuida en los diferentes países del mundo: se dirigen a Asia, otras a Canadá, algunas otras a Australia y luego regresan al mismo puerto. ¿Por qué seguir entonces al barco que va al Canadá si queremos dirigirnos a Australia? Eso representa únicamente un retraso innecesario.

Aquí puede suceder de nuevo que no reconozcamos la pequeñez que nos tiene presos. Las cosas que nosotros queremos capturar son aquellas que nos capturan a nosotros. Eso puede ser una casa, un jardín, un mueble, etc. Incluso ellos tienen su derecho a la libertad. Las posesiones terrenales son finalmente perecederas, despiertan el miedo y la preocupación, porque nosotros en nuestro interior somos conscientes de su inevitable pérdida final. Estas cosas están ahí para que las disfrutemos, admiremos y las agotemos totalmente, pero no para que consigan un significado tan grande como para convertirse en cadenas.

Si damos libertad a todos y a todo lo que nos rodea, comprobaremos que seremos mucho más ricos en amor y propiedades que nunca anteriormente, ya que el amor que da libertad es el gran amor que une todavía más”

Que  cada quien tenga  la libertad  de escoger estar  contigo, de disfrutar tu compañía  y  de la misma  forma  tu goces de la  libertad  de decidir  quienes  te acompañen en tu camino

Tomado de: Libérate a ti mismo (1932), Dr. Edward Bach

OJOS BRILLANTES

septiembre 18, 2013

Me encontré esta reflexión la cual  me tome la libertad  de modificarla, claro, para  beneficio  propio  y verme  libre  de acusaciones  sin argumento con la mamá de cierto vecino gorroso… y dice  asi baile

 

Algunos de nosotros envejecemos, de hecho, porque no maduramos.
La transformación  viene  cuando permanecemos abiertos a nuevas ideas y dejamos  el ser radicales de lado.
Nos transformamos cuando ante lo nuevo nos mostramos  valientes  y  confiados.
Nos transformamos cuando pensamos  mas en los demás  que  en nosotros  mismos, servicio,  le  llaman.
Crecemos  cuando  continuamente  vamos por  lo que  nos hace feliz.
Todos estamos matriculados en la escuela de la vida, donde el Maestro es el Tiempo.
La vida solo puede ser comprendida mirando hacia atrás.
Pero solo puede ser vivida mirando hacia adelante.
En la juventud aprendemos;  con la edad comprendemos…
Los hombres son como los vinos: la edad estropea los malos, pero mejora los buenos.
Envejecer no es preocupante: ser visto como un viejo si que lo es.
Madurar con sabiduría no es volverse  viejo, e
n los ojos del joven arde la llama, en los del adulto maduro brilla la luz.
Siendo así, no existe edad, somos nosotros que la creamos.
Si no crees en la edad, no envejecerás hasta el día de tu muerte.
Personalmente, yo no tengo edad: Tengo vida!
No dejes que la tristeza del pasado y el miedo del futuro te estropeen la alegría del presente.
La vida no es corta; son las personas las que permanecen muertas demasiado tiempo.
Haz del pasaje del tiempo una conquista y no una pérdida

desconozco  quien era el autor  original, pero de alguna forma  no  importa  la edad, en realidad  si no la  capacidad  que tenemos de transformanos a nosotros  mismos, de preservar  lo mas valioso  que hay en nosotros, el amor  que  fluye como río  y que se desborda  para  entregar  y repartir  a cuanto se deje.

Laura Cevada 18/09/2013

 

 

Capitaneando mi barco

septiembre 4, 2013

“Todo lo que tenemos que hacer es salvaguardar nuestra personalidad, vivir nuestra propia vida, ser el capitán de nuestro propio barco, y así todo saldrá bien.

1377151716342 (2)En nosotros existen importantes características, a través de las que nos vamos perfeccionando poco a poco, concentrándonos posiblemente en una o dos a la vez. Son aquellas características que en la vida terrenal de todos los grandes maestros que ha habido de tiempo en tiempo se han puesto de manifiesto para enseñarnos y ayudarnos a reconocer lo sencillo que es superar todas nuestras dificultades.

Éstas son las siguientes posibilidades:

Amor Indulgencia Sabiduría Simpatía Fuerza Perdón Paz Comprensión Valor Firmeza Tolerancia Alegría

Al perfeccionar en nosotros mismos estas cualidades, cada uno se hace que el mundo se aproxime un poco más a su definitiva e inimaginablemente gloriosa meta. Cuando reconocemos que no aspiramos a un beneficio egoísta o a ventajas personales, sino a que cada individuo –sea rico o pobre, sea de un elevado o bajo nivel social– tenga la misma importancia dentro del proyecto divino y cuente con los mismos poderosos privilegios para convertirse simplemente en el salvador del mundo a través del conocimiento de que es una criatura del Creador. Y al igual que existen esas cualidades, esos pasos hacia la perfección, también se dan obstáculos o impedimentos que tienen la finalidad de fortalecernos en nuestro destino y en nuestra constancia.

Las siguientes son las verdaderas causas de la enfermedad:

Inhibición, Indiferencia. Ignorancia, Miedo, Debilidad, Impaciencia, Intranquilidad, Duda, Temor, Indecisión, Entusiasmo exagerado, Aflicción

Si permitimos el libre acceso a todos esos impedimentos, éstos se reflejarán en nuestro cuerpo, originando lo que llamamos enfermedad. Al no entender las verdaderas causas de la enfermedad, hemos atribuido esta desarmonía a influencias externas, a agentes desencadenantes de enfermedades, al frío o al calor, y a los resultados los hemos denominado artritis, cáncer, asma, etc. Se suele creer que la enfermedad tiene su origen en el cuerpo.

Además, existen determinados grupos de individuos, cada uno con su propia función, es decir, muestran en el mundo material una determinada lección que han aprendido. Cada uno tiene en ese grupo una personalidad determinada e individual una labor precisa y una forma propia de llevarlo a cabo. Éstas son también causas de las desarmonías, que se pueden poner de manifiesto en forma de enfermedad si no permanecemos fieles a nuestra personalidad individual y a nuestra labor.

La verdadera salud es felicidad, una felicidad que es muy fácil de conseguir porque está origina da por pequeñas cosas, como puede ser hacer aquello que hacemos con gusto como, por ejemplo pasar nuestro tiempo con aquellas personas que realmente queremos. En esas situaciones no existe tensión, ni esfuerzo, ni ambición por lo inalcanzable. La salud está ahí para nosotros, y podemos aceptarla en cualquier momento, a voluntad. Se trata de averiguar la labor para la que somos aptos y dedicarnos por entero a ella. Ay tantas personas que suprimen sus verdaderas necesidades y se convierten en personas que se desarrollan en el sitio equivocado. Como consecuencia de los deseos de su padre o de su madre, un hijo se convierte en abogado, soldado u hombre de negocios, cuando lo que en realidad quería ser era carpintero. O quizás el mundo pierda a otra Florence Nightingale por la ambición de una madre que quiere ver a su hija bien casada. Este sentido del deber es un sentimiento falso y, por eso, no brinda ningún servicio al mundo. Trae consigo desgracia, y probablemente se despilfarrará gran parte de la vida antes de que se pueda subsanar este error.

Érase una vez un maestro que dijo: “¿No sabéis que tengo que obedecer la voluntad de mi padre?” Lo cual significaba que debía obedecer su divinidad y no la voluntad de sus padres terrenales.

Queremos encontrar y realizar aquella cosa de la vida que realmente nos gusta. Deseamos convertir esa cosa en una parte tan importante de nuestra vida para que se convierta en algo tan natural como nuestra respiración, de la misma manera que para una abeja el recoger miel forma parte de ella, o para un árbol el perder sus hojas en otoño y volver a echar otras nuevas en primavera. Cuando investigamos la naturaleza, comprobamos que cada animal, cada pájaro, cada árbol y cada flor desempeña un papel determinado, ocupa un sitio propio, determinado y particular a través del cual enriquece el mundo aportando su granito de arena.

Cada gusano que cumple con su trabajo diario contribuye al riego y la limpieza de la tierra. La tierra proporciona las sustancias alimenticias para todas las plantas. Y por otro lado, la vegetación cuida de los hombres y de cada ser vivo, haciendo crecer las plantas en la secuencia adecua da para mantener el suelo fértil. Viven para la belleza y su sentido, y su labor es tan natural para ellas como la vida misma.

Y, cuando encontramos el trabajo para el que estamos hechos, si forma parte de nosotros, su realización entonces resulta muy fácil y hacerlo se convierte en una alegría. Nunca nos cansaremos de hacerlo, es nuestro “hobby”. A través de ello se ponen de manifiesto todos nuestros talentos y capacidades que están a la espera de ser desvelados. Haciendo ese trabajo nos encontramos como en casa y podemos sacar lo mejor del mismo si somos felices, lo que significa obedecer las órdenes de nuestra alma.

A lo mejor ya hemos encontrado el trabajo idóneo. ¡Qué vida más maravillosa! Algunos saben ya desde su niñez cuál será su vocación, dedicándose durante toda su vida a esta tarea. Otros, aun sabiendo desde niños lo que quieren, cambian de opinión debido a otras propuestas y a determinadas circunstancias de su vida, o bien son desilusionados por otras personas. Sin embargo, todos nosotros podemos recuperar nuestro ideal y, aun cuando no lo podamos reconocer inmediatamente, podemos ponernos en camino para aspirar a él, ya que únicamente el ponernos un objetivo nos aportará consuelo porque nuestras almas tienen paciencia con nosotros. El verdadero deseo, el verdadero motivo, es lo que cuenta, es el verdadero éxito, sea cual sea el resultado. Por tanto, siga las órdenes de su “yo” espiritual.”

Libérate a ti mismo (1932), Dr. Edward Bach

 

La simpleza de disfrutar vivir

septiembre 2, 2013

niña pintando“Una pequeña niña ha decidido pintar un cuadro de una casa para regalárselo a su madre el día de su cumpleaños. En su cabecita la casa ya está pintada. Ella conoce hasta los más mínimos detalles de la casa, y ahora solo falta transportar esa idea a la tela. Saca su caja de pinturas, el pincel y una tela y, llena de entusiasmo y felicidad, se pone a trabajar. Toda su atención e interés se concentran en su labor, nada puede desviarla de lo que está realizando en ese momento. El cuadro está puntualmente listo para el cumpleaños. La niña ha plasmado su idea de la casa tan bien como ha podido. Es una obra de arte porque es enteramente de ella, cada pincelada fue fruto del amor hacia su madre; cada ventana, cada puerta, fue pintada con la convicción de que tenían que estar exactamente ahí. Aun cuando pareciera un montón de paja, es la casa más perfecta que jamás haya sido pintada. Es un éxito, porque la pequeña artista ha puesto todo su corazón y toda su alma, su ser entero para realizar esa pintura.
Esto es salud, es el éxito, la felicidad, y el auténtico servicio al prójimo. Servir por amor en completa libertad y a nuestro modo.  Así venimos al mundo, sabiendo qué cuadro debemos pintar, habiendo ya delineado en el mapa el camino que vamos a seguir en la vida. Y todo lo que nos queda por hacer es darle una forma material. Recorremos nuestro camino contentos y entusiastas, concentrando toda nuestra atención en perfeccionar esa pintura, poniendo en práctica lo mejor que podemos, nuestros propios pensamientos y aspiraciones en la vida física en cualquier ámbito que hayamos elegido. Si desde el principio hasta el final perseguimos nuestros ideales con todas las fuerzas que poseemos, si aspiramos a que nuestros deseos se hagan realidad, entonces no fracasaremos; por el contrario, nuestra vida se hace enormemente exitosa, feliz y saludable.
La misma historia de la niña pintora ilustrará también cómo las dificultades de la vida pueden interferir, si lo permitimos, con el éxito, la alegría y la salud, y desviarnos de nuestro propósito. La niña está feliz y ocupada en su pintura cuando de repente pasa alguien y le dice: “¿Por qué no pintas aquí una ventana y ahí una puerta? y, por supuesto, el sendero del jardín debería estar de ese lado”. Esto tendrá como consecuencia que la pequeña pierda por completo el interés en su trabajo. Quizás siga pintando, pero ahora sólo estará plasmando sobre la tela las ideas de otra persona. Tal vez se enoje, se irrite, se ponga triste o no se anime a rechazar las sugerencias. Puede empezar a odiar el cuadro y probablemente lo haga añicos. En realidad, la reacción que tenga dependerá del tipo de personalidad del niño.
La pintura final quizás sea una casa fácilmente reconocible, pero imperfecta y malograda, por ser la interpretación de los pensamientos de otro, y no de la niña. No sirve como regalo de cumpleaños, por que tal vez no podrá ser terminada a tiempo, y la madre tendrá que esperar un año más para tener su regalo.  Esto es la enfermedad, la reacción de la interferencia. Esto es el fracaso y la infelicidad temporaria; y esto ocurre cuando permitimos que otros intervengan en nuestro propósito de vida, sembrando en nuestras mentes la duda, el miedo o la indiferencia”.
Edward Bach, del Libro “Libérate a Ti Mismo

PANORAMICO “LAVADO CEREBRAL”

agosto 27, 2013

Un día de estos voy a poner un anuncio panorámico que diga:
“Se ofrece lavado de cerebro, con shampoo 100% natural adicionado y enriquecido con nuevos programas y pensamientos positivos, para dar volumen a mejores actitudes….resultados inmediatos y a la vista! Saludos y bendiciones!!!”

Nacemos con ciertos programas y cargados de cierta forma de pensar,  pareciera que nuestro ADN  ya  vienen grabado con  las creencias de nuestros  abuelos  y antepasados  de lo que  es  correcto  y  por tanto de lo que se espera  de nosotros.

Sin embargo para los que nacemos  en  México (mi caso)  o Latinoamérica  venimos  con cierto código de barras  muy diferente  para los que nacen  del  otro lado del mundo. Lo que  aquí  es  un tabú, para  los  árabes  es total mente  normal  y aceptable.

Entonces  lo que  aquí podría ser penado  y castigado  moralmente con culpas  allá resulta que si no  cumples con esos  programas  y patrones establecidos  no eres  aceptado  del todo  por la sociedad.

“Sociedad”,  para  muchos  disfrazada  de  consumismo  y competencia,  si tan solo  nos propusiéramos  como  sociedad  cambiar  nuestros programas, uno de ellos sería: Aquel  que avanza  mas,  es el único que gana vs  el de  ganar – ganar. Si bien es claro que  él que  se proponga y haga, pues hará  más  sin  duda, también  me queda claro que  tenemos  un compromiso  como sociedad  que  vive  en comunas, que todos  los demás  avancen.  Un ejemplo  clarísimo es  tu mini  comunidad, tu familia, tu hogar, tu deseo claro esta , es que  todos  los  de tu casa  avancen al  mismo  ritmo  y disfruten  de las mismas  cosas  por igual,  sin embargo tenemos  claro que  no siempre  es posible, depende  de  los   anhelos  y  voluntades de cada  individuo.  Pero el compromiso  es claro, CONTAGIAR Y CONVENCER, cada uno de nosotros  somos  una especie  de mercadologos,  regalar o vender  entusiasmo  y dinamismo, aunado al compartir tus   virtudes, cualidades,  habilidades  y  viceversa.

infinitoLa  ley del  infinito  es clara, TODO LO QUE VA, RETORNA  y así continuamente, infinitas veces. Entonces  queda claro que lo que das,  “lo busques o no, llega a ti”,  es la forma  de como funciona el universo,   como  “CIRCLE  OF  LIFE” ( en ingles se oye  mas bonito, me recuerda  al  rey león de Disney, pero ese  es  otro tema). Es como  la ley de oro,  como tu trates  a los demás,  tu serás  tratado, lo que tu des al universo es lo que el universo  te proporcionará, ley de la atracción, un tema últimamente  muy trillado, sin embargo  en eso  se basa  la sabiduría ancestral.

El  chiste sería no hacer las cosas  buscando  el retorno, sino por vocación  y  convicción, con la actitud  simplemente de disfrutar  lo que este  maravilloso  universo nos ofrece  con  sus regalos  en el día a día.

Laura Cevada

27-08-2013

 

 

 

SORPRESAS SIN MOÑO

agosto 21, 2013

VIEJITOS AMOROSOSHace unos días, un par de  personas de la tercera  edad  me dieron una gran lección,  estaba  a punto de  soltar  palabrotas  por quejarme de cierta  circunstancia esa mañana,  los  observé y me detuvé a contemplar como iban  tan campantes de la vida, disfrutando  la enorme  fila  en la  que estaban formados, y bueno  como para mi nada es casualidad y dicen  mis  hijos que  a todo le  veo una lección,  pues  en estos días justamente  me  he  visto rodeada  de señales  y sorpresas sin moño  pero  que  producen  gran  alegría interior,  ese agradecimiento  que  te rebasa  el corazón y solo puedes  dar una y otra vez gracias, sin duda  no todo  es bello  y  color de rosa, y  que bueno, y menos mal que hay personas  que  te confirman  y reafirman   que todo  está  en tu interior.  Agradecida  eternamente  a  esas personas  que siempre ocuparán  un lugar especial en mi corazón. Si te sientes agradecido, demuéstralo cuidando de ti, de tu salud, de tus relaciones, del mundo. ¿Te sientes mirado, sobrecogido?…  ¡Expresa tu alegría! Esa es la mejor  forma de alabar la vida y a Dios
Y haciendo referencia  me encuentro esta reflexión el día de hoy  que no quiero dejar de compartir :

Las personas son regalos que la vida me ha dado. Ya vienen envueltas, algunas en forma muy bella y otras de una manera menos atractiva.

Algunos han sido maltratados en el correo; otros llegan como “Entrega Especial”; algunos llegan envueltos, otros cerrados con gran rigidez. Pero la envoltura no es el regalo y es importante darse cuenta de esto. Es muy fácil equivocarse en este sentido, juzgando el contenido por el estuche.

A veces el regalo se abre con facilidad; otras se necesita la ayuda de otras personas. Tal vez es porque tiene miedo, quizá han sido heridas antes y no quieren ser lastimadas de nuevo. Pudo ser que alguna vez se abrieron y luego se descartaron. Quizá ahora se sienten más bien como “cosas” que como seres humanos.

Yo soy una persona. Como todas las demás personas también soy un regalo. Poseo una bondad que es sólo mía. Y sin embargo, algunas veces tengo miedo de mirar dentro de mi envoltura. Tal vez temo decepcionarme, quizá no confío en el que llevo dentro. Pudiera ser que en realidad nunca he aceptado el regalo que soy.

Cada encuentro y comunicación entre personas es un intercambio de regalos. Mi regalo soy yo, tú eres tu regalo. Somos obsequios de Dios unos para otros.

Es difícil pensar en ocasiones que aquel que me ha lastimado es también un regalo de Dios, pero si vemos la ofensa como una envoltura maltratada y no nos quedamos con ella, seguramente encontraremos un hermoso regalo, pues de cada suceso Dios nos tiene una enseñanza para crecer en su amor, en nuestra fe.

Nosotros mismos podemos tener una envoltura tan maltratada por el tiempo y/o las circunstancias, pero lo que llevamos dentro siempre será hermoso, pues quien lo puso ahí es nuestro Creador, solo tendríamos que ver hacia adentro y estar listos para darnos… descubre en tu interior todos los dones con los que el Señor te conformó y sé el digno regalo para los que te necesitamos.

Enviado por Miriam de Pérez

 

 

HABILIDADES

agosto 21, 2013

 

Cítara, ajedrez, libros, pintura, espada. Simbolizan las habilidades clásicas.

Había una vez un trotamundos al que no le importaba la fama. Aunque tenía muchas oportunidades de tener una buena posición, continuaba buscando maestros que pudiesen ayudarlo a dominar cinco cosas: la cítara, el ajedrez, los libros, la pintura y la espada. La cítara le daba la música, que expresaba el alma. El ajedrez cultivaba la estrategia y una respuesta a las acciones de otro. Los libros le daban educación académica. La pintura era el ejercicio de belleza y sensibilidad. La espada era un medio para la salud y la defensa. Un día un niño le preguntó al trotamundos qué haría si él perdiera sus cinco cosas. Al principio el trotamundos se asustó, pero pronto se dio cuenta de que su cítara no podía tocar por sí misma, el tablero de ajedrez no servía sin jugadores, un libro necesitaba un lector, pincel y tinta no se podían mover de motu propio, y una espada no podía ser desenvainada sin una mano. Se dio cuenta de que su cultivo personal no era meramente para adquirir habilidades. Era un sendero hacia la parte más íntima de su ser.

365 Meditaciones Tao Den Ming-Dao Traducción de Karin Usach

ALGO QUE PRACTICAR

agosto 14, 2013

La práctica de la paciencia nos protege contra la pérdida de nuestra presencia de ánimo.

Nos permite permanecer inalterados, incluso cuando la situación es realmente difícil.

Nos da una cierta paz interior, que nos permite cierto autocontrol,

por lo que podemos elegir responder a situaciones de una manera apropiada y compasiva,

en lugar de ser empujados por nuestras emociones inquietantes, y sobre todo nos protege del enojo.

— #DalaiLamaMX —

Nuestras almas son perfectas

agosto 4, 2013

alma“Somos hijos de Dios, y todo lo que nuestra alma nos obliga a hacer es por nuestro bien.

Por esta razón, la salud es el reconocimiento más cierto de lo que somos. Nosotros somos perfectos, somos los hijos de Dios. No tenemos que aspirar a lo que ya hemos alcanzado. Estamos en este mundo únicamente para manifestar la perfección en su forma material con la que estamos bendecidos desde el comienzo de los tiempos. Salud significa obedecer las órdenes de nuestra alma, ser confiados como un niño pequeño, mantener el intelecto a raya con sus argumentos lógicos (el árbol de la sabiduría de lo bueno y de lo malo), con sus pros y sus contras, con sus miedos preconcebidos. Salud significa ignorar lo convencional, las imaginaciones banales, así como las órdenes de otras personas con el fin de que podamos ir por la vida inalterados, indemnes y libres para poder así servir a nuestros semejantes.

Podemos medir nuestra salud según nuestra felicidad, y nuestra felicidad refleja la obediencia a nuestra alma. No es necesario ser un monje o una monja, o aislarse del mundo. El mundo está ahí precisamente para que lo disfrutemos y para que le sirvamos. Y sólo sirviéndole motivados por el amor y la felicidad, podremos ser útiles de verdad y dar lo mejor de nosotros. Cuando se hace algo por obligación, quizás hasta con un sentimiento de enojo o de impaciencia, el trabajo realizado no vale nada, siendo el despilfarro de un tiempo muy valioso que podríamos dedicar a uno de nuestros semejantes que realmente necesitase nuestra ayuda.
No es necesario analizar la verdad, ni justificarla o hablar demasiado sobre ella. Se la reconoce a la velocidad de un rayo. La verdad es parte de nuestro carácter. Solamente necesitamos una gran fuerza de convicción para las cosas insustanciales y complicadas de la vida que han conducido al desarrollo del intelecto. Las cosas que cuentan son las cosas simples: son aquellas en cuyo caso decimos: “¿Por qué? Es verdad. Parece que siempre lo he sabido.” Y así ocurre con la percepción de la felicidad que sentimos siempre que vivíamos en armonía con nuestro yo espiritual. Cuanto más estrecha es la relación, tanto mayor será la alegría. Piensen en lo radiante de felicidad que se encuentra una novia en la mañana del día de su boda, en el arrobamiento de una madre con su recién nacido y en el éxtasis de un artista en la culminación de su obra maestra. Ésos son los momentos en los que se extiende la unidad espiritual.

Imagínense por un momento lo maravillosa que sería la vida si todos pudiéramos vivir con esa alegría. Y eso es posible si no perdemos la obra de nuestra vida.”

Libérate
a ti mismo (1932),
Dr. Edward Bach

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¿Que son las Flores de Bach?

Los 7 grupos de Flores de Bach

1. Para tratar los temores
2. Para tratar la incertidumbre

3. Para tratar el desinterés en lo actual
4. Para tratar las manifestaciones de la soledad
5. Para tratar la susceptibilidad a las influencias y opiniones de los demás.
6. Para tratar la desesperación y el abatimiento
7. Para tratar a aquellos que sufren por los demás

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